El día que la Tierra se detuvo, ¿Real?

Relato parafraseado de internet:

“Cierto día, los científicos de la NASA estaban verificando posiciones del Sol, la luna y una gran variedad de astros, para asi saber donde estarían en 10, 100 y 1000 años (esto con el fin de evitar que los futuros satélites en órbita vayan a chocar contra algo durante su “tiempo de vida”).

La computadora comenzó a avanzar en el tiempo hasta que hubo una señal de alarma: algo no estaba bien. Se chequeó la maquina y estaba en perfectas condiciones. ¿Cual era el problema? Se encontró que “falta un día” en la historia del universo. Después de mucha rompedera de cabeza, un cristiano del equipo recordó que en la Biblia se habla de éste día. Tras cotejar en la Biblia (libro de Josué), se notó que faltaba un día, y en la computadora de la NASA faltaban 23 horas con 20 minutos.

¿Bueno, y los 40 minutos faltantes? El mismo sujeto de la Biblia recordó que en el libro de Reyes, se habla de una ocasión en que un profeta hace que el sol RETROCEDA “diez grados” (eso equivale a 20 minutos). Entonces, 20 minutos de regreso es igual a 40 minutos en total (porque 20 minutos tuvieron que “volver a ocurrir”). En el artículo que encontré ya siguen diciendo que la Biblia es 100% real y Dios es lo máximo y blablabla…

Ahora bien, no se si la NASA haya hecho eso que se menciona (honestamente no se si la historia sea real), pero de todos modos les dejo los pasajes biblicos por si quieren checar:

(Josué 8; 12-13)
“A la vista de los israelitas,
que el Sol se detenga en Gabaón
y la Luna en el valle de Ayyalón.»
Y el Sol se detuvo, y la Luna se paró,
hasta que el pueblo se vengó de sus enemigos.
Cierto es, pues todo esto está escrito en el Libro de Jashar:
el Sol se detuvo en mitad de los cielos
y no se apresuró en bajar
en casi un día entero.”

(Reyes 20; 7-11)
“—¿Y cómo voy a saber que sanaré
y que podré ir al templo dentro de tres días? ¿Qué señal me vas a dar?
Isaías le respondió: —Dime tú qué señal prefieres:
¿quieres que la sombra en el reloj del sol
se adelante diez grados o prefieres que retroceda?
Ezequías contestó: —Que la sombra se adelante es fácil.
Lo difícil es que retroceda. Prefiero que retroceda diez grados.
Isaías le rogó a Dios que lo hiciera así, y Dios hizo
que la sombra retrocediera diez grados en el reloj de Ahaz.”


AHORA LA PARTE INTERESANTE:

Hay un texto de Montesinos (historiador español en la conquista) que menciona que un acontecimiento de lo más inusual tuvo lugar durante el reinado de Titu Yupanqui Pachacuti II, decimoquinto monarca del Imperio Antiguo Inca.

Fue en el tercer año de su reinado, en que “las buenas costumbres se olvidaron y la gente se entregó a todo tipo de vicios”, cuando “NO HUBO AMANECER POR MAS DE VEINTE HORAS”.

Esto significa que el sol no salió cuando debió hacerlo, y se retrasó casi un día. Después de muchos sacrificios, lamentos y oraciones a los dioses, el Sol apareció. Un eclipse no fue (no duran tanto y los precolombinos estaban muy conscientes de los fenómenos astronómicos)… Fue como si el Sol, en algún punto se “detuviera”, para luego salir más tarde.

La historia de la NASA puede ser falsa o verdadera…


Secret600


Pero el hecho de que en la Biblia se hable de que el Sol no se puso por todo un día, y al otro lado del mundo haya una historia de un día en que no salió el sol, es bastante intrigante. ¿Que opinan?

 trivia biblica

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Clases de Dragones en la Mitología

Los poderosos Dragones, seres mitológicos por excelencia (y en lo personal, mis favoritos). A pesar de que existen de muchas clases y tamaños (según el momento y el lugar), generalmente son reptiles alados de gran tamaño, que exhalan fuego y tienen diversa clase de cualidades mágicas, tanto constructivas como destructivas. Han sido asociados al bien, al mal, a la naturaleza, al poder y hay tantas variantes de lo que es un dragón como culturas antiguas existen. Las más importantes son:
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—-Dragones Europeos
Enormes reptiles de cuello largo y con grandes alas, como de murciélago. Se les conoce como creaturas codiciosas y malvadas, que siempre guardan un tesoro y gustan de la carne humana, sobre todo de bellas doncellas. En extremo poderosos y hambrientos, el máximo logro de un caballero, sería el de vencer un dragón. En las leyendas nórdicas (vikingas, vamos), ungirse con sangre de dragón era un medio para volverse completamente invencible en batalla.
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—–Dragones Orientales
Eran reverenciados como deidades sagradas, dadoras de buena suerte y creaturas poderosas, pero gentiles y dóciles con los humanos respetuosos. Se parecían a largas serpientes sin alas (o con varias alas pequeñas), con cuernos parecidos a los de un toro y con un aliento cálido que da forma a las nubes. Gustan de comer aves grandes, pero si viven cerca de una granja, también disfrutan de una oveja ocasional. Les encanta el agua y son buenos y sabios amigos de los humanos. En Asia menor (Israel, Mesopotamia), los dragones más parecidos a los europeos, ya que eran portadores del pecado y las hordas de las tinieblas.
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—-Dragones mesoaméricanos (aquí no se hablaba de dragones, pero si de serpientes gigantes)
Eran semejantes a los orientales, con cuerpos de larga serpiente y con pequeñas alas (normalmente tenían plumas de pájaro en todo su cuerpo), son particulares ya que pueden volar pero no escupir fuego. Normalmente eran ayudantes de los dioses (por ejemplo, Tlaloc montaba una serpiente de viento para subir al cielo y provocar la lluvia). Había de varios tipos, desempeñando varias funciones de la naturaleza.
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—–Dragones nativos americanos
En las mitologías de los nativos, los dragones son fuerzas de la naturaleza, por ejemplo, se decía que con sus alas producían los relámpagos y las ventiscas. También habían dragones que vivian en cuevas y comían carne humana. Eran vulnerables a las flechas y dardos envenenados y también vivían en lugares cercanos al agua.
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—–Dragones famosos en la cultura popular
Los dragones son tan ricos para la imaginación, que alrededor de todo el mundo se siguen haciendo historias de ellos en todo el mundo, ya sea en canciones, series, películas, videojuegos, etcétera. Algunos ejemplos son Smaug en “El Hobbit”, Sheng Long en “Dragon Ball” y Drogon en “Game of Thrones”.
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Entre Destino y Hado. ¿Somos dueños de nuestras acciones?

¿Existe el destino? ¿Podemos realmente controlar nuestras acciones? Algunos autores hacen la separación entre hado y destino, palabras que aunque puedan parecer sinónimos, resultan ser casi opuestas. En los textos sumerios, el dios del mandato, Enlil, era llamado “Aquel que decreta los hados, aquel que conoce el destino”. ¿Qué significa esto?
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El hado es nuestro libre albedrío, esta noción de que todos somos dueños de nuestras acciones y nosotros mismos, y el hecho de que nosotros construimos nuestro hado, significa que nosotros forjamos nuestra historia con nuestras desiciones. El destino… es muy diferente. Para creer en el, hace falta necesariamente creer en alguna fuerza superior a todos y en algún “plan cósmico” al que todos estamos sujetos y del que todos formamos parte, queramos o no. El destino sería este plan maestro.
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Digamos que el destino sería la suma de todos los hados más ciertas condiciones extrañas en el universo (es decir, todas las acciones de todos, guiadas por ese “algo superior”, son lo que conforma el destino). Pongamos 2 ejemplos de la literatura antigua:
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1.- Edipo Rey, la obra griega. Le dicen a Layo, que su hijo Edipo va a asesinarlo y a casarse con Yocasta, madre de Edipo y esposa de Layo; el decide mandarlo lejos. A Edipo lo adopta una pareja (el cree ser su hijo natural) y le dicen que su destino es matar a su padre y casarse con su madre…El huye de la ciudad en que lo crían para evitar ese destino, pero en sus viajes, mata a Layo sin saber que era su padre, llega a la ciudad en que nació y se casa con Yocasta, sin saber que era su madre. Su impresión fue tan grande al descubrir la verdad, que se saca los ojos para evitar ver ese cruel destino.
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2.- La epopeya de Gilgamesh, obra de Babilonia. Gilgamesh, hijo de hombre y diosa, decide que quiere ser inmortal, basándose en que es dos tercios divino (pues en la antigüedad, se pensaba que el hijo era 2/3 igual a la madre). Su madre le dice claramente que el destino de los hombres es morir, pero su hijo logra convencerla de que lo guie en su viaje a la morada de los dioses (nombre bonito para el lugar donde lanzaban cohetes y demás naves espaciales), para que le den el secreto de la inmortalidad. Total, después de mucho, mucho drama, peleas, sufrimiento, pláticas, dolor, pesar e insistencias, Gilgamesh encuentra la planta de la vida eterna…. De regreso a su ciudad, decide tomar un baño en el río, donde una serpiente se come la planta y se va. Gilgamesh muere relativamente joven y extremadamente frustrado.
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¿Qué tienen en común las dos historias? Ambos decretan sus propios hados (huir de su casa, ir en busca de los dioses), pero ambos estaban sujetos al destino y no logran torcerlo… Incluso en varios textos griegos, mesopotámicos y demás, se dice que ni los mismísimos dioses podían huir del destino (al cual los griegos llamaban “Cosmos”), lo cual significaba que hasta ellos creían en “algo superior” a ellos.
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¿Todo está escrito? ¿Lo que ha pasado volverá a pasar? ¿Sabiendo nuestro destino, nuestras acciones pueden evitarlo, o solo acelerarlo? ¿Será que no importa a donde vayamos, siempre terminaremos en el mismo lugar? Preguntas filosóficas que a ciencia cierta,no podemos conocer.
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