Sobre “Corazones Alesianos”; ¿Qué es eso?

Hoy quisiera hablarles sobre una canción que hice y que no muchos saben de qué habla. La canción se llama “Corazones Alesianos”, y si no la han escuchado, aquí está:
Es una historia interesante, así que se las contaré:
Primero, sobre “Alesia”.
El sitio de Alesia fue una batalla que ocurrió en Galia (la actual Francia) durante el imperio Romano. Para no hacer el cuento largo, los líderes eran Vercingétorix (lider de las tribus galas) y César, comandando las legiones romanas.
Superados en número y con previas derrotas, los galos se reagruparon en la fortaleza de Alesia. Como estaba muy bien defendia y ubicada, César decidió iniciar un largo asedio, para sitiar a los galos y que murieran de hambre, sed o enfermedad.
El sitio se prolongó tanto, que llegó el punto en que los galos tuvieron que expulsar a la intemperie a los no combatientes, para ahorrar provisiones. Tras varios ataques por ambos lados y mucho tiempo, los galos fueron masacrados los las legiones.
Ahora, por otro lado…
En la canción menciono: “…barreras has construido alrededor de ti, para esconder, por temer a ser feliz. Hoy las almas agonizan, sentimientos echos ruinas: el sitio auto-impuesto en el juego de conquista…”. Tal vez no tenga mucho sentido por sí mismo, pero ya con la historia de la batalla romana, cobra cierto significado.
Muchas veces, las personas se esconden, de “sitian” a sí mismas, para evitar ser dañadas por otros. Para no sufrir, para no sentir. Hay demasiada gente que dice “yo no me volví frío, me volvieron”, y yo creo que ese es un pretexto de mierda. Uno puede decidir qué hacer con su corazón, no podemos permitir a las “legiones” que tengan ese poder sobre nosotros.
Tal vez, en la guerra, hay momentos donde no hay opción más que replegarse. Sin embargo, como los galos, esconderse solo causa hambre, tristeza, dolor y desesperación. Y aún más en el amor.
Por eso durante la canción, hablo mucho de que las legiones son fantasmas…
Porque al final del día, las amenazas son imaginarias. Tú te haces más daño fingiendo no sentir, del que te pueden hacer los demás. Siempre es mejor sentirse mal por fracasar, que por tener miedo.
La legión fantasmal ataca
Mis pupilas otra vez se empañan
Tú, reforzando las murallas
Crees que el sitio acabará mañana
Ay… ¿No sabes nada,
o tal vez sólo estás negada?
¿Y acaso no todos lo estamos?
Nuestra alma y corazón, sitiados…
Eso es todo, ¿tú vives en Alesia? Para terminar, solo quiero decir que detrás del muro, está el mundo… Cada quien decide que prefiere.
–Sähkil Valysse
PD: Hice apenas un rapeo a cámara de esta canción, aquí se los dejo, por si gustan escuchar:
Anuncios

Coyuca de Benitez: La Puerta de la Costa Grande

Hace varios meses, envié el siguiente escrito a un concurso literario (fotos incluidas). A pesar de quedar finalista, no gané. El lado bueno, es que, al liberarse mi texto, puedo compartirlo con ustedes en este medio. Espero les guste, pues habla de un lugar muy importante para mi. Comencemos…..

01

Una popular canción regional dice: “Cuando vayas a Guerrero, no te olvides de Coyuca. Puerta de oro de la Costa Grande, ¡ay, que belleza!”; y, ¿cómo voy a olvidarme de la tierra que me vio nacer? Después de meses de ausencia, vuelvo a casa. Hace un tiempo, el huracán Manuel causó el colapso del mítico y titánico puente que cruza el río. Me es grato ver que ha sido vuelto a construir, e incluso, mejorado. Nuestros pilares griegos volvieron a ponerse en pie.

02

He de decir que he perdido el acento característico de la costa. Tampoco entiendo muchas palabras coloquiales, y a veces me siento un tanto ajeno en lo social. Sin embargo, veo a las palmeras, gigantes milenarios – sé que no viven tanto tiempo, pero desde donde estoy parado, pareciera que sí –, y me siento como en casa. Hace mucho calor, eso sí, pero no hay nada como mecerse en una hamaca, contemplando el palmeral de más allá de la montaña, donde habita el recuerdo. Me apetece ir a la playa, y los susurros del viento a través de las hojas, aumentan el deseo.

03

La Playa tiene varios nombres: “Playa Azul”, “El morro” y “El Carrizal”. Al llegar, noto más de esta paradoja entre destrucción y renacimiento. Hace pocos meses, ocurrió una oleada muy poderosa, el mar de fondo; éste dañó algunos negocios y casas aledañas, además de que destruyó algunos más. Ver escenas de hoyos en la tierra, donde antes había casas, o grietas enormes en las paredes, o personas aun sacando arena de su hogar, me causaron cierta tristeza. Sin embargo, si algo caracteriza a las personas de aquí, es la unión y el espíritu de no dejarse doblegar por nada. Digo, por algo nacimos cerca del mar abierto, ¿no? Las palmeras me siguen reconfortando, y es que he pensado que hay más de ellas, que personas en Coyuca. En fin… después de reflexionar por un rato, vuelvo mis pies hacia el mar.

04

Aquí, el viento es muy recio, y lleno de sabor a sal y recuerdos viejos. El mar abierto asemeja a una mujer que ha sufrido en su pasado. Se defiende con furia, pero alberga una gran capacidad de hacerte sentir bien, lleno de amor y armonía. Ahora comprendo que la brisa que sentí al llegar a Coyuca, no era sino el llamado del Mar, invitándome a volver.

05

Saludo al mar con los brazos abiertos, como quien visita a un viejo amigo después de un largo distanciamiento. El océano aminora sus olas y me permite entrar: recibió el saludo. Conversamos por largas horas; le cuento mis vivencias en los últimos meses, él me cuenta lo que ha sido de su vida reciente. Me arrastra por la arena un par de veces, y yo logro domar sus olas en ocasiones. Así nos llevamos: pesado, como verdaderos amigos. El cansancio comienza a hacerme mella, así como el hambre… por ello, salgo del abrazo del mar, para comer algo y ponerme ropa seca.

06

Dicen que Dios creó el paraíso, y luego, los lugareños le pusieron “El morro” de cariño. Al contemplar este paisaje, no dudo de esa historia. Creo que esta es mi definición gráfica de “paz interior”. Me alisto y vuelvo a casa, no sin antes dedicarle unos pensamientos y palabras cálidas al espíritu del océano, con quien tengo una estrecha relación desde hace varios años. Lleno de nostalgia, abandono el lugar; de camino, una vez más, las palmeras me reconfortan.

07

Lluvia. Golpea la ventana, como si la naturaleza llorara. Mientras voy en el auto, pienso: “Palmeras… lluvia… ¿qué más se puede pedir?”. Esto es plenitud y paz. Desafortunadamente, los seis días que llevo aquí se terminan hoy, y he de volver a trabajar. Intento memorizar, detalle a detalle, el camino desde la playa a la casa, para poder quedármelo y rememorarlo mientras esté en la ciudad. Al llegar, me mezo en la hamaca por unos instantes, y salgo a El Jardín, recordando que no lo había visitado en mi estancia en Coyuca. Será un buen último destino turístico.

08

“El Jardín” es como se le llama a esta pequeña plaza en el centro del pueblo. Aquí hay canchas de baloncesto, un pintoresco kiosco, la entrada a la iglesia donde  más veces he asistido a misa – a pesar de no vivir aquí –, y un puesto con las mejores tortas que han existido en la historia de la humanidad. Antes de dejar Coyuca, vengo por una de las últimas mencionadas. La degusto mientras escucho a los grillos en su concierto de cuerdas, y miro a unos patinadores practicando en la cancha. Hay algunos niños jugando también. Yo pienso en lo simple que es la vida aquí: sin prisa. Sin tanto ruido, tanta luz, tanto estrés. Aunque bueno, cada quien conoce el infierno en el que arde, tendría que vivir aquí un tiempo para comprender bien lo que se siente. Sin embargo, eso será en otra ocasión; está anocheciendo, y es hora de tomar la carretera.

09

Extrañamente, nuestro viaje mengua en el puente, mismo sitio donde comenzó. De noche, todo se ve diferente, ¿no es verdad? Dicen que aquí, en el río, se han visto apariciones de La Llorona, Nahuales, y demás entidades sobrenaturales de corte “maligno”. Sin embargo, yo sólo siento paz. Si es que algún espíritu del Bajo Astral es asiduo del río de Coyuca por las noches, hoy no vino. Esta es la última parada antes de volver al Estado de México, así que me despido de las palmeras y el río; del pueblo. Las despedidas son difíciles, y más cuando no te estás despidiendo de una persona.

10

Con baterías nuevas, le digo “hola” a la ciudad. Extraño la playa, es verdad, pero aquí se encuentran mis amigos, mi familia nuclear, mi trabajo y buena parte de mi vida. Tal vez algún día logre tener todo en un sitio, pero supongo que eso haría que la vida fuera más aburrida; extrañar algo siempre es bueno, te motiva a mejorar para volver con algo nuevo que contar. Aquí no hay palmeras altas y que den cocos; ni brisa marina; ni hamacas para mecerte… pero aquí estaré los próximos meses, feliz de haber visitado Coyuca de Benítez, la tierra que me vio nacer: La Puerta de la Costa Grande.

En el mundo de los fríos (Poema-Reflexión)

La sociedad es cruel… Te enseña a encubrir tus sentimientos tras capas y capas de “comodidad”, “tranquilidad”, “calma”, y demás vicios que al final, todos significan lo mismo: Miedo. Miedo a sufrir, a que las cosas no funcionen, a que “algo” salga mal, y todo se desmorone.

Resulta, sin embargo, que las personas que no eligen accionar, por miedo a sufrir… Están sufriendo. Y ese sufrimiento, causado por el miedo a no sufrir, duele incluso más… Pues aparentemente, se siente bien. Se vuelve común y usual, hasta el punto en que tu corazón es una dura y fría roca, y no sabes ni siquiera cómo pasó.

Vivimos en el mundo de los fríos. Como tal, hay reglas que debemos acatar. No expresar mucho, saber dónde hacerlo, cómo hacerlo y en qué situación… Aunque, para una persona que despertó, es dificil. Hoy, quisiera volver a ser “El Hombre de Hielo” (vivir en miedo es cómodo), pero ya no puedo… Se que hay algo más, y se que me merezco algo mejor a “me siento en calma, quiero seguir así, aunque jamás trascienda”.

No… Hay algo más.

Podemos escapar del mundo de los fríos, y encontrar el amor y la felicidad…

Solo hace falta voluntad.

Yo no soy parte de esto y tu tampoco
Somos diferentes aunque casi, muy por poco
Se que toco a tu espíritu y este llega al límite
Y me dices que quieres ir más lento, pero sigues

Siempre pides que detenga a mi intensidad, tu piensas
Que así te protegerás de un golpe de tristeza
Estás acostumbrada, ambos lo estamos, me corrijo,
Y es que vivimos en el mundo de los fríos

Donde la esperanza no vale nada,y nada real es
Donde un te quiero es solo eso, y se puede vender
El lugar de donde tú y yo somos no es este
Síentelo en tu interior, conecta con mi mente

Veme… y consigue darte cuenta
De que mi calidez no es usual, pero no quema
El miedo a nunca ser feliz es lo que vuelve al cielo gris
Te di mi corazón, por que yo confío en ti

Descubre mi alma
Consigue notarla
Tira la muralla
Lo nuestro es de verdad, la

Oportunidad es solo hoy
Déjame darte mi amor
Sabes tú que sólo yo
Calentaré tu corazón

Ahora que te veo me doy cuenta de algo
Yo salgo de la atmósfera, y te dejo de largo
Me hace falta dulzura, es que me duele que sufras
Pero la verdad no se que hacer para que dejes las dudas

Tú me dices que seguirás a lo que sientas
Pero a veces, cuando te hablo, yo siento que te congelas
Te alejas… Me dejas, y la verdad eso duele
No digas que eres cruel, sólo es que aún no comprendes

La luz de tu interior, como un sol en el planeta
Pupilas dilatadas, de tu alma son las huellas
Tienes un corazón más grande la mayoría
Pero temes que al librarlo, alguien te lastimaría

Y la estabilidad asusta, yo se que nos iría bien
Del mundo de los fríos tú y yo podríamos trascender
Ser dos luceros en el firmamento eterno…
Dejando atrás la apariencia y sobre todo, al miedo

Y conmigo vuela
Vamos, Maricela
Hasta las estrellas
Siempre, que tu quieras

Aquí estoy hasta el final
Desde hoy, eres inmortal
Desde que estoy contigo
La verdad, no siento frío

Quiero que me sientas con el alma
Y que me tengas en tu piel, sin tocarla
Que seas mi musa, única y dorada
Y escapemos del mundo de los fríos, mañana

393044__frozen-sunflowers_p

Las hojas en otoño (Reflexión)

Considero muy triste que las personas vean como algo hermoso a las hojas en otoño. No niego que los colores rojizos y anaranjados sean muy bellos y engalanen a un árbol; el problema es que esas hojas están muriendo.

¿Es que solo nos detenemos y reparamos en la belleza de algo cuando está por extinguirse? ¿Y si llegara el año en que las hojas no reverdecieran? ¿Y si llegara el año en que ya no pudieras volver a ver las hojas?

Creo que las hojas, las relaciones y las personas deben ser valoradas a diario, no cuanto están atravesando otoños o inviernos….

Autumn-Bridge

El amor del poeta (Reflexión)

La poesía no es más que el aullido que lanza el corazón, en ausencia de la mujer amada. Así como el lobo busca y persigue sin alcanzar el fulgor plateado de la Luna Llena, el poeta escribe gotas de dolor, para la dama que ha tomado el turno de no acudir ante sus llamados de amor.

Ahí radica la paradójica maravilla de los poetas: Causan sensaciones de amor y placer en quienes leen su obra… la cual no es otra cosa sino el polvo fino, que cae de los trozos de su corazón desperdigado por el mazo sublime del rechazo femenino.

Así, nunca verás a un poeta llorando, al menos que el vino le haya ganado la batalla: es la pluma del escritor la que suda, sangra y llora tinta, y solo en momentos de vergonzosa realidad y confianza ciega hacia el hermano o amigo, logra expresar su verdadero sentir con palabra hablada.

Pues esa es la paradójica cárcel de los poetas: Viven presos de su pluma y tintero, pues lo que no gritan en este mundo, lo compensan creando universos paralelos. Universos de felicidad, lucha incesable y dragones a los que combatir al filo de la espada del verso.

Si un poeta se enamora de ti, ¡ay, desdichada! Pues él, a pesar de saber que las hijas de Afrodita no desean recibir versos y que seguramente será rechazado por tu merced, el seguirá creando, inmortalizando, transformándote en su musa inspiradora… Y en tu nombre creará mundos, universos, destruirá dragones y bajará la Luna (pues es sabido por los filósofos que solo un poeta puede realmente bajar la Luna, o subirte a ella, según su propósito).

Tú, a quien Destino hizo que enamoraras al joven escritor, prepárate para la constante lucha entre el orgullo y la tristeza. Orgullo, pues serás inmortal, y así pasen los siglos, siempre se recordará que hubo una mujer que causó tanta calamidad y tanta locura en un hombre… Tristeza pues sabemos que las mujeres no desean poesía, y no hay nada más lamentable ni lastimero, que ver a un poeta con el corazón roto.

Y ahí radica la tercer paradoja del poeta, que más bien es del objetivo de tanta poesía y halago: Su obra (y en el proceso, su Musa) se vuelve inmortal y es aclamada por todos los que la ven… Excepto por la mujer a la que fue escrita. No hay nada más puro que el amor de un poeta, y no hay nada más ciego que la mujer de quien el poeta se enamore.

Y sin embargo, el poeta tendrá fe, sin importar lo que suceda. Pues así como puede crear universos en los que baja la Luna, también puede crear un paraíso (que tal vez algún día se vuelva real). Un paraíso donde las mujeres tienen los ojos y el corazón abiertos, y responden ante el verdadero amor, el amor del poeta.

descarga

¿Qué es lo peor que puede pasar? (Reflexión)

Esa es una pregunta que solemos hacernos constantemente, y sin reparar en el valor de la misma. Estás a punto de atreverte a algo fuera de tu zona de confort, y para dar ese consuelo antes de saltar, dices, “Venga, ¿Qué es lo peor que puede pasar?”. Una persona muy simplista (y tal vez con deseos de molestar), puede decirte al momento “Que algo salga mal y te mueras”; pero haciendo un ejercicio reflexivo, es simple darse cuenta de que la muerte, ante ciertos escenarios, es una caricia de amor y compasión.

De primera mano, y validando la experiencia de cada persona, pienso que la respuesta más “humana” a la gran pregunta, es bastante sencilla: “Lo peor que puede pasar, es lo peor que te esté pasando en este momento.”; lo digo por una razón solamente: en incontables ocasiones, se ha formulado otra pregunta: “¿Podría ser peor?”, la cual da a entender que, como coloquialmente se dice, “estás en el hoyo” (o como mis coaches de football americano suelen decir, aún más coloquialmente: “estás en tu mierda”).

Claro que al escuchar la anterior pregunta, cualquier persona ajena dirá: “¡Claro que puedes estar peor!”, o incluso una de las frases más insultantes que existen: “¡Hay gente peor que tú que sigue sonriendo!”. No niego que si, objetivamente, siempre se puede estar peor, pero, ¿cuál es la necesidad de invalidar el sufrimiento de otros? Decir que no puedes sentirte triste, o asustado, o enojado, o frustrado, o todas las anteriores, solo porque en algún lugar, hay alguien que sufre más que tú, es tan tonto y sinsentido como decir que no tienes derecho a sentirte feliz,o pleno, o querido, solo porque hay personas que gozan de mayores alegrías que tú.

Así que de entrada, no hay peor infierno que en el que cada quien arde. Puede que haya niños en África que no comen y gente que perdió todo en las innumerables guerras existentes, pero si el hecho de que un hombre haya perdido su trabajo es tan significativo y doloroso como para derribarlo, eso es lo peor que le pudo haber pasado. Sin embargo, no quisiera quedarme aquí, quisiera filosofar un rato más y buscar, de manera muy superficial y ociosa, que es lo peor que le puede pasar a un ser humano.

“Siempre es mejor morir que perder la vida”, dice el verso de una canción, y eso para mi, es argumento suficiente como para decir, sin duda, que la muerte no es, ni de cerca, lo peor que puede sufrir alguien. Es decir, hay escenarios en los que algunas personas desean morir para escapar de cualquiera sea la situación que están pasando, y a pesar de que el estado de “Muerte” sea algo definitivo (no puedes levantarte de la tumba), es un estado de paz (puede que no seas capaz de sentir nada bueno, pero tampoco nada malo, y esa es la razón por la que existen los suicidas).

Entonces, si la muerte no es, ¿qué será? Volvamos a la frase anterior, donde se hace la separación entre “morir” y “perder la vida”; desde una lectura de dicha linea, podríamos decir que “morir” es precisamente, el estado de ausencia de funciones físicas y biológicas en el cuerpo, pero “perder la vida”, sería algo más profundo: sería una pérdida de “la vida”, o más bien, de su significado y el deseo por conservarla un minuto más. Pero esto abre una interrogante más: ¿Cuál es el significado de la vida?

Hay quien dice que el significado de la vida es el amor, hay quien dice que el poder, la libertad, la fe, Dios, e incluso un escritor mencionó que el significado de la vida, el universo y todo lo demás es “42”, y tal vez todos ellos tengan razón. Tal vez, así como con el caso de la pregunta mencionada con anterioridad (¿Podría ser peor?), el significado de la vida sea el sentido que cada persona le da. Hay quien vive para la libertad, hay quien vive para el amor, o el servicio, o la fe (en lo que sea), o por Dios, o incluso por venganza.

Desde esta linea de pensamiento, lo peor que puede pasar, es perder el propósito, el significado de la vida, y con ellos, las ganas de vivirla, haciéndola insoportable. Y tiene sentido, ¿Qué podría ser peor que vivir para nada? Sin embargo, a veces parece que si, hay cosas peores. Puede ser que las causas externas, otras personas, etcétera, te lleven a perder el sentido (tal vez la muerte de alguien, o una guerra en la que pierdes todo, o simplemente la situación te ahorcó hasta no poder más), y en este caso, como en todas las crisis, el ser humano tiene dos opciones: rendirse ante la circunstancia y aceptar la fatalidad, o levantarse y seguirse levantando.

Pero, ¿qué pasa cuando no puedes levantarte, a pesar de seguir deseándolo? Supongamos que hay un problema, uno grave; te derriba, y te levantas. Te derriba, y te levantas. Buscas una opción,la pones en práctica, pero no funciona y te derriba. Te levantas y buscas otra, pero tampoco funciona y te derriba. Te levantas y vuelves a empezar. Otra vez. Y otra vez. Y otra vez. Y una más, hasta que simplemente la presión psicológica de otras situaciones (o personas…) te hace perder la esperanza en poder levantarte. E incluso llegas a pensar que el castigo es algo bueno, y pides por él.

Esa es la peor de las calamidades que creo que puede llegarle a ocurrir a quien sea: perder el propósito y la esperanza, llegando al punto en que pides perdón por sentir y tener sueños, y deseas con todas tus fuerzas que la tortura llegue al punto en que pierdas el corazón y cualquier otra emoción. No solo renunciar a un sueño, sino rogar por que sea destruido, e incluso pedir perdón por haber soñado en primer lugar. La pérdida de la voluntad y la esperanza.

Aquí hay una exageración enorme, no todos son torturados físicamente. Pero claro que hay miles de personas en el mundo viviendo en ese estado de “enajenación”, renunciando, un día a la vez a sus sueños. Pero ellos, sorprendentemente, no son los que más sufren, sino aquellos que, sabiendo y deseando con todas sus fuerzas, deciden renunciar a ello, con seguridad en su mente de que hagan lo que hagan, no pasará nada…

Para terminar este ejercicio de ociosidad (y tal vez de proyección), quisiera recalcar con total énfasis algo que mencioné con anterioridad. Incluso ante el peor de los infiernos, el ser humano tiene siempre 2 opciones: rendirse, y levantarse. Incluso después de perder la voluntad, la dignidad y la esperanza, siempre se puede decidir recuperarlos y volver a ser un ser humano. Por ello, y como alguna vez leí, la esperanza a veces se oculta, pero jamás se pierde.

tumblr_met83ea2Zr1rc6rsfo1_400

¿Quién es el demonio ahora? (Poema-Reflexión)

Nada bueno viene cuando un demonio se enamora de un ángel. Y esto no es debido a la maldad del demonio; éste lleva tanto tiempo viviendo en la Tierra que ha aprendido a sentir como sus habitantes, a regocijarse ante sus triunfos y a llorar sus pérdidas.

En cambio, el ángel vive en el cielo y solo conoce nubes, cantos de querubín y laureles… Es superior (o al menos, se cree superior) al hombre, y como tal, no puede poseer ni experimentar algo tan banal como una emoción humana: un ángel no conoce el amor, pues le tiene miedo.

Nada bueno viene cuando un demonio se enamora de un ángel, pues no importa que tan humano se vuelva el ser infernal, el ángel no puede concebir el cambio, no puede creer que algo, antaño maligno, pudiera reformarse; ¡tan cuadrados pueden ser los ángeles!

El ángel, así, se convierte en el juez más cruel e intransigente, ante un demonio que cambiaría todo el fuego y el poder del universo, por poder darle solo una flor…..

Entonces…

 

¿Quién es el demonio ahora?

Negras son sus alas
Y con su furia ciega
destrucción ha causado

Y ella busca la magia
Más en su búsqueda ciega
Solo quiere un ser dorado

Vive en una cajita
del cristal más reluciente
Tal vez para protegerse

Y él, vive el día
Solo el “hoy” tiene en mente
Pues él, así se protege

Él es un demonio
Y ella un ser angelical
¿Nada tienen de similar?

Al final, buscan lo mismo
Más ella lo ve desde arriba
Lo juzga, sin motivo

El juez más cruel existente
Que repudia lo que es diferente
Por el miedo a sentir lo mismo

Y él le da sus palabras
Y sus acciones más preciadas
Más ella no siente nada

¿Quién es el demonio ahora,
Si él usa todos sus poderes
Tan solo para complacerle?

¿Quién es el demonio ahora,
Si al mayor amor y la mayor fe
Ella quiere verles perecer?

394588

Cinco minutos al pasado

De yo volver por escasos cinco minutos a una época pasada de mi vida, sin duda regresaría a un momento que significara algo; uno en el que cinco minutos fueran convertidos en la eternidad más larga (o la brevedad más ínfima), por su intensidad y repercusión en lo que soy con anterioridad.

No cambiaría casi nada de mi pasado, y es que, con todo y sus dificultades, no me imagino viviendo de otra manera. Mis amigos, pocos como son, son reales. Mi carrera, difícil como es, me apasiona y me llena. Mis escritos, incompletos y con los típicos “bloqueos literarios”, pero me permite expresar toda la realidad que percibo y quisiera percibir.

Tal vez, solo a mi “viejo yo”, le dejaría una nota, diciéndole que no tema, que el sol va a salir (y volverá a ocultarse, como todo en esta confusa y cíclica realidad). Le diría que cuidara un poco más su salud, que dejara esa adicción por los refrescos que tanto daño puede hacernos en el futuro. Le diría que extrajera todo el jugo posible a las clases de la universidad, y evitara quedarse dormido en los pupitres…Pero por sobre todas las cosas, le diría que actuara.

Y es que, si tuviera que alterar un momento de mi historia, con solo 5 minutos para actuar, mi momento elegido sería durante el día domingo, 2 de mayo, del año 2010. Y no por su valor intelectual, espiritual, ni mucho menos. Nada espectacular ocurrió ese día; y ese es precisamente el problema. Ese día me negué a mi más profundo instinto, a mi capacidad, a mi necesidad de amar. Ese día el hombre de hielo venció al calor interno que amenazaba abrasarme y convertirme en un Ser Humano.

Ahora, después de 4 años, puedo decir que soy ya un Ser Humano en todas sus esferas. Sin embargo, el proceso pudo haber sido mucho menos doloroso, mucho más llevadero, mucho más apreciado, si yo hubiera saltado en el momento de mi inmovilidad… Y tal vez, solo tal vez, yo aun conservaría el amor de la única mujer que logró derretir el gélido muro que construí alrededor de mi mismo durante tantos años.

Estoy seguro que de haberle dado un beso en ese momento, en vez de solamente girar mi cabeza en dirección contraria, ella estaría aquí, y es que ese fue el primer y glorioso instante en el que mi damisela me mostró su verdadero yo: vulnerable, desprotegida, especial… Infinitamente humana. Ella quería que yo me mostrara del mismo modo, y no lo hice. Y así comenzó la guerra interna más trágica que haya vivido, pues hubo muchas bajas, en forma de amigos, planes e introyectos; y con el tiempo, la perdí a ella, con toda su luz.

Alguna vez leí que 5 minutos no usados ayer, se convierten en 5 horas de trabajo hoy. Bueno… esos 5 minutos de negligencia, se me han convertido en casi 5 años de lucha constante, lucha en que adquirí fuerza, templanza, perseverancia, y en la que pude conocer a mis verdaderos amigos. Tal vez no pueda volver al pasado por 5 minutos, alterando el transcurso de mi vida… Pero tengo el presente, y tengo 5 minutos, horas, semanas, años, e incluso décadas para forjar lo que en esos minutos de 2010, no me atreví.

Tal vez a ella la perdí para siempre, eso lo sé. Pero aunque quede aún un gran pesar en mi corazón, también queda el conocimiento de los años, la esperanza de aprender de los errores antiguos para crear oportunidades nuevas… Y la certeza de que donde una vez hubo algo tan especial y tan majestuoso, surgirá algo, con un brillo y gloria tal vez incluso mayores que los sueños que en 5 minutos de mi pasado no logré conseguir.

–A.E.Bataz

Libertad, congruencia y psicología

“Permite que te dé un consejo. Nunca olvides qué eres, porque desde luego el mundo no lo va a olvidar. Conviértelo en tu mejor arma, así nunca será tu punto débil. Úsalo como armadura y nadie podrá utilizarlo para herirte.”

La primera vez que escuché esa frase, me dio muchas cosas en que pensar. Después de mucha reflexión (de verdad, pensé mucho), logré descifrar lo que el autor R. R. Martin  quiso decir con ella…O al menos, el significado que le di a esa frase.

Y lo que creo es lo siguiente: No se trata de ocultarte tras una armadura, o atacar a los demás en nombre de “la libertad”. La idea, no creo que sea evitar que te hieran. Todo lo contrario. Pienso que siempre hay gente que busca una manera de criticarte o menospreciarte (llámense compañeros, conocidos, e incluso profesores), que buscan cualquier debilidad o vulnerabilidad para ofenderte.

Sin embargo, creo que al ocultarme y aparentar cosas que no soy, estoy dando una enorme importancia al “¿Qué dirán?”, al evitar mostrar lo que soy, por miedo de los ataques. “Úsalo como armadura y nadie podrá usarlo para herirte”. Creo que es muy cierto, si me muestro tal cual como soy, orgullosamente y sin miedo, nadie podrá atacarme. E incluso si lo hicieran, si yo estoy orgulloso de lo que soy… ¿Por qué las críticas o introyectos de un tercero iban a desmoralizarme?

Tal vez no sea perfecto (¿quién demonios lo es?), pero, como decimos en lenguaje de football americano: “Si nos equivocamos, nos equivocamos a máxima velocidad y seguimos”. No se trata de agachar la cabeza ante el ridículo, de cambiar tu forma de pensar por miedo a lo que otros piensen. ¡Todo lo contrario! Si algo me gusta, me hace sentir bien (y no perjudica a los demás de manera real), sería de necios no hacerlo, o al menos intentarlo.

 Sin embargo, ¿Cómo ser libre cuando lo que aprendemos, nos lo muestra alguien más?

“¿De verdad eres tan ingenuo? ¿Le das la razón a un crío solo por que llora y dice: “Déjame jugar con el fuego, papá?” ¿Acaso le contestas, “Lo que tu quieras”? No. Porque si se quema, será culpa tuya”

Uno aprende a ser libre. Savater bien menciona que hay que liberarnos, por medio de la educación, de nuestra “animalidad”. Y es que, una persona que es esclava de sus propios impulsos, que no puede trascender la carnalidad para mejorar como persona a todos los niveles, no es ciertamente, libre.

Pero ser libre, para mí, es algo muy realizable. Me falta mucho por avanzar, cierto, pero en estos meses he vivido, pensado y cambiado tantas cosas, que estoy realmente convencido de que la libertad es algo realizable. Y ser libre no significa que todo está permitido, sino que somos los arquitectos de nuestros actos, y que debemos aceptar y afrontar las consecuencias de nuestras acciones, gloriosas o infames; haciendo uso del criterio y modo de pensar que aprendemos en nuestra infancia.

Y, como dice la frase, los padres no nos inculcan conocimiento como medio de subyugarnos (eso creo yo), sino que, por medio de un poco de orden, logran liberarnos de nosotros mismos, para que posteriormente tengamos el cerebro (y en el mejor de los casos, el corazón) suficiente para hacer eso cuando tengamos hijos.

Sin embargo, hay vicios que no cambian. De generación en generación, suele pasar que nos inculquen “valores”, que a pesar de que no pensemos que son correctos, se arraigan tan profundo que, al querer actuar de manera discorde, sentimos malestar, que llega a ser tan grave, que perdemos oportunidades de hacer lo que queremos por algo que otros nos dijeron que sería bueno para nosotros.

Por ejemplo, yo llevo dos largos años peleando contra mi incapacidad de expresar sentimientos. Siempre aprendí que una persona que muestra que siente es débil (mi padre aprendió eso de Vito Corleone en “El Padrino”), que es mejor tener un escudo contra todos y solo bajar las defensas con la familia (y en muchos casos ni con ellos), y similares.

“Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos”

Como mencioné anteriormente, hay que aceptar y mostrar lo que somos, ese es, a mi parecer, un medio de mostrar fortaleza, o incluso en caso contrario, demuestra valor, congruencia y convicción de lo que REALMENTE SOY.

Ahora, yo supongo que la mejor manera de separar los introyectos de nuestra vida, para lograr ser feliz, es simplemente eso. Hacer lo que me haga feliz. Dentro de, como ya se ha dicho, las cosas que no afecten realmente a otros, es justo y necesario (como dirían en misa) seguir la propia dicha, hacer lo que yo sienta que es mejor para mi.

No lo que PIENSE que sea mejor para mi, en mi experiencia, las decisiones que más se piensan, son las que peor salen. Las corazonadas, las intuiciones y los sentimientos, son la receta para llegar a donde quiero llegar, con gracia y en armonía para todos los demás.

Ahora bien, es deber del psicólogo (más que deber, yo diría que placer), el ayudar a los demás a descubrir esa verdad. A que aprendan que solo pueden ser completamente felices, al encontrarse con si mismos. Para ello, contamos con herramientas, como la hermenéutica y la fenomenología, y actitudes básicas: la empatía, la aceptación positiva incondicional y la congruencia.

La congruencia es, evidentemente, que nuestros pensamientos, sentimientos y acciones estén dirigidos hacia el mismo punto, haciendo uso de la libertad, tema que ya ha sido mencionado. Como decimos en mi equipo:”Yo quiero, yo puedo, yo voy”. Esto es, mi sentimiento está encaminado, se que puedo lograrlo y nada me lo impide, así que actuó en consonancia con ello.

Ahora, el problema con la empatía y la aceptación positiva incondicional, es que muchos psicólogos, se ponen en lugar elevado… Pensándolo bien, muchos profesores, muchos padres, muchas personas se revisten de “autoridad”, para subyugar y sentir que tienen poder sobre sus “vasallos”.

“¿Cuánto vale una corona… si un cuervo puede cenar carne de rey?”

Pero yo pienso que todos somos iguales. Así como todos pensamos, sufrimos, lloramos, nos levantamos, morimos, peleamos y luchamos día a día; así que, en esencia, un psicólogo no sería un “iluminado” que muestra al otro la verdad. Solo uno mismo sabe por lo que ha pasado, y ningún psicólogo tiene el poder ni la sabiduría para predecir que desea o que es mejor para un desconocido.

“No podemos saber, solo podemos sospechar”. Así, un psicólogo es el guía, el que acompaña al otro, que, al llegar desintegrado y sin congruencia, tiene las ideas en desorden. El psicólogo no es el sabio que dice al paciente que hacer, sino el escucha que ayuda al otro a comprenderse a si mismo, para que luego el mismo decida que hacer con su vida, ya que, al fin y al cabo, es su vida.

Pero, para que una persona, inicialmente, se abra al psicólogo y hable de, lo que sea que crea conveniente, hay que ser, además de congruentes, empáticos y aceptantes. Yo considero que la empatía es pensar en los problemas del otro, como si fueran míos. Como si fueran, pero no apropiarlos. Hago uso de mis vivencias para poder “deducir” o “interpretar” lo que el otro siente, ayudándome así a ponerme en sus zapatos.

Ahora, aceptar al otro, va de la mano con no ponerme en un nivel superior. Acepto que yo no poseo la verdad absoluta, ni la autoridad de discernir 100% lo incorrecto de lo correcto. Siendo así, no puedo juzgar ni decirle al otro que debe hacer, o que lo que piensa está mal.

Debemos guiar al otro para que el mismo decida si está bien o mal, resolviendo las dudas que su actuar provoca en si mismo, pero sin ponernos en papel de inquisidores, o por el otro extremo, sin echarle porras y decirle que está bien a todo lo que haga.

 Ahora, así es como se logra que el paciente se abra y empiece a hablar, pero, ¿Cómo logramos ayudarlo a integrarse y encontrarse a si mismo?

“Uno tiene que aprender a fijarse en todo, a descubrir las verdades que la gente oculta tras los ojos.”

La manera de ayudar a los otros a encontrarse, es mostrándoles las cosas que hacen, pero que no se dan cuenta de ello. Para eso usamos dos herramientas muy efectivas: La fenomenología y la hermenéutica.

La primera consiste de describir, de manera detallada, movimientos, gestos, tonalidades y demás factores no verbales, pero que dan forma a la conversación, y que incluso la persona, suele no darse cuenta de ello. Innumerables han sido las veces que me he descubierto apretando la quijada, o hablando con mayor rapidez, o sudando cuando hablo de un tema que me resulta incómodo.

Al notar esto, el paciente puede notar emociones en su cuerpo, malestares, presiones y demás, para posteriormente ponerles un nombre (puede ser miedo, alegría, tristeza, enojo o afecto), y poderlas expresar, en estados más avanzados, como sentimientos; solo hasta que uno se descubre puede hacerlo, ya que la falta de integración suele ocurrir cuando dos o varias emociones entran en conflicto, producto de introyectos o factores similares.

Ahora, colocar las acciones de la persona, no lo es todo. Debemos saber interpretar, usando la hermenéutica, para ayudar más a fondo al individuo a contactarse. Interpretar hermenéuticamente, es, decir lo que yo percibo sobre el otro. Puede estar incorrecto, pero da la pauta al otro para que reflexione sobre que realmente siente en su interior.

El proceso es difícil, ya que “es muy duro tener que enfrentarse a si mismo en el espejo”, y siendo así, pueden surgir momentos de dolor, tristeza y pesar, a los cuales, el psicólogo debe enfrentar acompañando al otro, sin consejos, juicios, sin apapachar ni nada, solo acompañando al individuo y estando allí cuando lo necesite.

Si seguimos las pautas anteriores, el actuar psicológico será prometedor y las personas a las que ayudemos podrán salir con las herramientas necesarias para enfrentarse a la vida, de manera íntegra y completa.

“Mi mejor arma está en el cerebro. Mi hermano tiene su espada, el rey tiene su maza, y yo tengo mi mente… Pero una mente necesita de los libros igual que una espada de una piedra para conservar el filo. Por eso leo.”

Para terminar, he de decir que he reflexionado mucho el presente semestre. Muros han caído, muros están por caer, y yo me quedo con lo que hemos aprendido, muy agradecido por la oportunidad de cambiar las cosas que aprendí a callar, a ignorar o a barrer debajo de la alfombra.

A partir de muchos golpes, vivencias, aprendizajes, lecturas, y experiencias, he aprendido a ser lo que soy, decidiendo que cosas tomar y que no de los demás… A pesar de aun tener ciertos introyectos (como la pena de hablar en público), cada vez son más débiles, cada vez mi voluntad se impone un poco más, así que creo que voy por el buen camino.

Además, muchos introyectos ya han caído completamente y eso me da gusto, ya que noto que llevo la vida de manera más ligera (sin que eso signifique que no me importa, solo que no me tomo las cosas tan “a pecho”), y que puedo expresarme y dejarme sentir de manera más armoniosa, lo cual mejora mis cualidades de amigo, estudiante, jugador de americano y otros aspectos.

Mi plan es abordar esta forma de hacer psicología para ayudar a otros a superar sus problemas y conflictos, del mismo modo que yo he sido ayudado. Espero tener éxito en esa empresa que, a mi parecer, es muy ambiciosa y prometedora, al menos a nivel de “ser feliz”.

______________________

Este es un ensayo que escribí hace tiempo para la unviersidad, pero que creo que tiene muchovalor, pues en él expresé precisamente, mi forma de pensar.

Carta al amor perdido, pero infinitamente anhelado

Hola Vane. Dioses, no sabes cuanto te extraño. Se que te ha ido relativamente bien y que bueno, estás saliendo de las pesadillas del pasado. Afortunadamente, creo que coincidimos en eso… Estoy (aparentemente) en un momento tan bueno y lleno de proyectos que no se ni como ha pasado.
.     
Tengo 3 libros en puerta de publicación (¡Cielos, ahora SI soy un escritor!), mi fin de carrera, ofertas de trabajo, el americano y mil cosas más. También he sufrido traiciones familiares, de amigos (o gente que yo creía amigos pero no) y otros fantasmillas que no he sufrido, pero si han sido como piedras molestas en el zapato.
.
Me extraña mi entereza (si,soy bien humilde jaja). No se como he avanzado, aprendido y hecho tantísimas cosas, con esta espada que tengo clavada en el corazón. No pude evitar notar tú foto, que parece una linda muñeca de porcelana; no pude evitar llorar al verla. ¿Por qué? Pues así me siento: sonriente, lleno de fuerza y alegría, y sin embargo… frío como la porcelana, muerto como un muñeco.
.
Espero ese no sea tu caso y simplemente haya sido un adorno (que por cierto, te queda hermoso), y no una cara correspondiente con una realidad atroz que no se puede más que ocultar detrás de la estética. He reído, he bebido, he comido, he amado (más bien, mi cuerpo ha amado), he hecho y deshecho, pero aún así, ¡frío como la porcelana, muerto como un muñeco!
.
No te diré que lloro todos los días, pues no lo hago. Las noches, son otra historia. No te diré que no he sido amado y querido, pues si lo fui… Si yo he amado, es otra historia. Espero que tú estés bien, pues aquí, todo está lleno de luz. Una monótona luz y una falsa paz, que me llenan de repulsión y ganas de volar a otro mundo, de volver al tiempo en que lloraba todos los días por tíi pero al menos, me sentía vivo al saber que estabas al alcance de mi teléfono.
.
Tengo una foto nuestra colgada en la pared, ¿sabes? Cada semana le enciendo una veladora (costumbre producto de mi breve formación religiosa y mi predilección a los rituales ígneos), y a diario, mientras me visto, mientras pienso, mientras hago mis deberes o escritos, mientras rezo, mientras juego algún videojuego o pierdo el tiempo… hablo con tu imagen. A ella le he contado más de lo que le he contado a nadie más, y tan solo saber que al abrir los ojos la veré, me da fuerza de despertar en las mañanas.
 .    
La causa está perdida, y eso lo se. Lo que no se, es si es solo una etapa (larga como el invierno más cruel de Poniente, pero etapa al fin y al cabo), o es algo permanente, como es la muerte. Te tengo fe, y te tengo tanto amor, que no se que hacer con él. Te pido una señal, por favor, mi damisela. Solo eso. Te extraño y no sabes cuanto. Como alguna vez te dije: Se que no soy tu sueño de oro, pero puedo trabajar y convertirme en tu sueño de diamante… en el hombre que te amará con ferviente devoción y locura hasta el fin de los días en este y cualquier otro universo.
.
Te amo, te extraño, y aquí estoy. Espero una respuesta. Con toda mi fe:
.
–A.E.B.

Inspirado… ¿por qué?

He estado inspirado de mil cosas, pero al sentarme a escribir poema, novela o cuento, la inspiración se retrae y se vuelve invisible, dejándome con ese “nudo en la garganta” de escritor, que no me permite concentrarme, y solo me hace dar vueltas en la cama, preguntándome a mi mismo “¿qué demonios está pasando?”, sin saber de que se trata este asunto, esta elusiva y elitista Musa que exige que escriba algo, pero no me da la menor idea de que.
.
¿Una carta, tal vez? Vale la pena el intento. Una carta… ¿a quien? Otra buena interrogante. Pero como en todos los momentos de inspiración, dejaré que la carta por si misma decida a quien debe ser escrita. He escrito últimamente, sobre planos astrales aún no explorados por mi, sobre amores aún no experimentados por mi, y sobre mil cosas que no he visto, conocido ni descubierto.
.
¿Por qué? ¿Hay un problema? Tal vez la fiebre de fin de semestre, de la cual apenas me estoy curando, esté causando, como una réplica de terremoto, un efecto secundario: la necesidad de sentarme cada día a escribir, a conseguir un tributo de tinta y caracteres a una deidad imaginaria, pero que está ahí, sedienta de historias, de versos, de lineas y de información.
.
Una deidad… al escribir esa palabra, algo dentro de mí se exaltó, tal vez si le estoy escribiendo a un ser superior, o al menos, ajeno a mi percepción inmediata… Me siento incitado a escribir algo en tiempo real, algo que acaba de suceder hace no más de diez segundos, y que tiene mucho que ver con está deidad, por ahora, desconocida. Este acontecimiento, a pesar de ser tan trivial como un respirar, es tan importante como eso mismo: mi teléfono celular vibró.
.
Eso no sería importante, de no ser por la sensación que vino después de ello. Un hueco en el estómago que se siente antes de subir a la montaña rusa, por dar un ejemplo comprensible sin el menor problema. ¡Hacía tanto tiempo que no sentía algo así! Por un segundo pensé que esta deidad (palabra que comienza con “D”, como muchas otras: “dorado”, “doloroso”, “damisela”) había decidido retirar el cerco comunicativo, para por fin, intercambiar palabras con este “Sumo sacerdote” que solamente le reza, le ofrenda y le hace alabanzas.
.
Y ahora paso al tema de la religión. ¿Será que ella, realmente se ha convertido en una deidad? Como si no supiera la respuesta. Cuentos, poemas, media novela y demás tonterías han sido inspiradas por su vera, y por su vera me mantengo con vida y fe, sin importar lo que ocurra. ¿Es un pecado colocar toda mi creación, mi realidad y mi amor en una persona? Si lo sea, seguramente me he ganado un sitio en el Infierno. Y eso espero, pues solo en ese lugar estarán sus ojos, llenos de un fuego aterradoramente cautivador, en los que, alabados sean los dioses, quiero sumergirme por el resto de la eternidad.
.
–A.E.Bataz
.
Alguna vez esto estará en un libro, así que cuando se lea, que todos sepan que primero se vio aquí, en este diario cibernético llamado “Hablando con Sinceridad”.

Los Habitantes (Cuento/Carta)

Puede que no entiendas mucho las metáforas, pero por favor, intenta seguir este cuento: – ¿Qué sucede? – Le dijo un hombrecillo al otro. – Cuando el mal acontece afuera, solo el interior lo resiente. – respondió otro pequeño hombre, un poco más anciano. Al exterior, estaba yo, parado junto a ti, diciéndote todo lo que sentía en ese momento. Tú dijiste –Adiós. –, sin ningún titubeo, y con ello se comenzaron a marchitar todos los pastizales y árboles frutales de mi interior. Cada castillo, torre y fortaleza que habían formado “Los habitantes”, comenzó a destruirse.
.
Con ellos, con Los Habitantes, yo hablaba cuando estaba solo, y apenas ahora recordé que existían; que yo los había creado en mi fantasía. – Pero, ¿a qué le tienes tanto miedo? Por favor, se que no soy perfecto, pero te juro que lo intentaré… Somos diferentes, ¿y? – esa fue mi mejor defensa, pero yo sabía que toda palabra sería vana para ti, pues la seguridad es tu emblema, tu mayor fortaleza, tú más grande barrera y tú único, pero catastrófico defecto: temes al riesgo y al terreno difícil.
.
Lo que tú no sabes, es que la “dificultad” y las personas diferentes son los ingredientes más bellos de una relación. Lo que no entiendes, es que por más que pensemos diferente, te quiero. Lo que no has logrado ver, esque olvidé a “Los habitantes”, no por falta de tiempo, ni de soledad (Dios sabe que la soledad ha sido mi mayor compañera); sino por que con ellos hablaba cuando me sentía triste y realmente solo… Y al hablar contigo, al tomarte de un brazo y acercar mi rostro a un hombro tuyo, todo cambiaba y nada era igual. Los habitantes construyeron mil torres en tu nombre, mil torres que no tenían ningún estandarte a la amistad, por cierto.
.
Los habitantes habían sufrido mucho cuando Ella (la damisela, para ser claro) se fue. – No volveremos a construir, ¿verdad? – Me preguntó uno de ellos, pues Ella convirtió las praderas en campo estéril. Pero ahora… contigo, el pasto volvió a crecer de un color tan verde como el de tus hermosos ojos, y el sol había brillado, por las mañanas, con un tono tan dorado como el de tu cabello, al que tanto me gusta mirar; y en el ocaso, de un color tan rojo como el rubor de tus mejillas cuando te sientes apenada. Los Habitantes vivieron en prosperidad por años… pues hay que decirlo, en mi mente el tiempo pasa muy rápido.
.
Créeme que cuando te decía que te quiero, era verdad. Es triste, ¿no? Que yo tenga miedo y lo enfrente, pues así como para un amor hacen falta dos, para una amistad también. Y hoy no ofrezco fraternidad contigo. Los habitantes están marchitando una vez más, y se que en el futuro renacerán y el campo volverá a ser verde… pero nunca volverá a ser tan verde como tus ojos, que cuando sonríen, reflejan toda la vida de ambos mundos, todas las esperanzas y sueños que, a pesar de haber sido apresurado, coloqué en ti. Y es triste, ¿no? Que cada que vuelvo a pensar en esa sonrisa tan tuya, los habitantes vuelven a sonreír y a saber que, por más que el sol se oculte, sigue siendo dorado como tu cabello, al que tanto me gusta mirar… o tan rojo, como el rubor de tus mejillas cuando te sientes apenada.

Sobre la gente que habla bonito y no sabe nada… (Poema-Reflexión)

Denuesto a los Zascandiles
.
Desde mi berlina, hoy haré un soliloquio
En nombre de la inepcia de aquellos “tan leídos”
Yo seré muy melifluo, o tal vez ellos son unos chotos
Que a sus paparruchas no escriben ni un escolio
.
Y hasta creen que se merecen de toda oblación
Hasta en sus opúsculos hablan de modo execrable
Son vestiglos y jácaros, cada uno es felón
Cuya lengua es ignota, para la gente que no sabe
.
Se que no soy vate, pero ellos merecen la ergástula
Dejar a todos in albis, de ínclito no tiene nada
Recalcitantes quincallas ofrecen, quieren ser preconizados
Aunque la fanfarronería y el ego, son su peor tara
.
Piógeno a mis oidos siempre resulta su lenguaje
Pues creen que verbosidad e inteligencia son lo mismo
Yo vitupero su actuar pues para mi es deleznable…
Ser todo un zote y para sentirse mejor, hablar bonito
.
__________________________
.
Creo que muchos no entenderán este poema. Sin problema, estuve una hora buscando palabras raras y sus significados para poder hacerlo (al final del post pondré que significan). Este poema es una crítica a la todas las personas que por tener cierto grado académico o simplemente por conocer palabras que nadie más sabe, ya se sienten los eruditos que el mundo esperaba. Seamos honestos, el fin del lenguaje (hablar, escribir y demás) es SER ENTENDIDO.Por tanto, si usas una lengua que nadie más conoce, ¿de qué sirve? ¿para sentirte superior, pero quedarte solo?
.
En fin… yo cuando escucho a gente hablando así, no me imagino que son cultos ni mucho menos. Más bien, pienso en Brucie. Brucie es un personaje de una película de football americano(“Golpe Bajo”), el cual hace mucho ruido y se siente el mejor, pero a la hora de la acción resulta ser de los jugadores más inutiles en el campo (excepto para esa patada corta involuntaria, claro está).
.
Mi punto es que esa gente tan pedante y petulante me molestan mucho. Muchos escritores y poetas usan palabras extrañísimas, y son aplaudidos por el simple hecho de tener cerebros de diccionario y no de ser humano. Y es peor en el caso de políticos que usan palabras elegantes y “neutrales” para describir males sociales. Por ejemplo: no es hambre, es “carencia”, no es asesinato ni narcotráfico, es “tasa de criminalidad”, etcétera.
.
Yo (no por presumir), me considero buen poeta, y no por ello hay que apantallar a todo el que te lea; al contrario… Si te entienden, te quieren (o eso creo yo). Obviamente el uso de metáforas y de un lenguaje más o menos rico (no repetir cada dos renglones las mismas palabras) son herramientas valiosísimas, incluso el uso de una o dos palabras rebuscadas (ahí si: nada más para adornar y SIEMPRE hay que explicar que significan, para ser entendido). Eso es todo, solo quería dar mi opinión sobre el tema. ¡Buenos días!
.
Glosario
.
  • Denuesto: ofensa o insulto.
  • Zascandil: hombre despreciable o estafador.
  • Berlina: un tipo de auto (un sedán).
  • Soliloquio: un monólogo, una reflexión o discurso en voz alta que da una sola persona.
  • Inepcia: ineptitud, ser necio.
  • Melifluo: dulce como la miel.
  • Choto: así se le dice a un cabrito cuando está mamando de su madre (lo he escuchado como sinónimo del insulto “mamón” por eso mismo).
  • Paparrucha: acto estúpido o rumor falso, pero que la gente se cree.
  • Escolio: nota breve o comentario gramatical en un texto (típicas notas a pie de página).
  • Oblación: tributo.
  • Opúsculo: ensayo o discurso muy breve.
  • Execrable: reprobable.
  • Vestiglo: monstruos de aspecto horrible.
  • Jácaro: un hombre de aspecto agradable, pero fanfarrón y rufián.
  • Felón: alguien falso, canalla y traidor.
  • Ignota: desconocida.
  • Vate: un escritor que produce la mejor poesía.
  • Ergástula: cárcel romana donde se enviaba a los esclavos.
  • In albis: sin comprender nada, “en blanco”.
  • Inclito: un gran logro o capacidad.
  • Recalcitante: obstinado y terco.
  • Quincalla: objeto de poco valor.
  • Preconizar: alabar o apoyar.
  • Fanfarronería: usar el alarde para sentirse superior.
  • Tara: error o debilidad.
  • Piógeno: que produce pus.
  • Verbosidad: uso excesivo de palabras.
  • Vituperar: condenar, censurar.
  • Deleznable: inconsistente, sin congruencia.
  • Zote: torpe o bobo.
.

¿La última carta?

Como manuscrito hallado dentro de una botella lanzada hace cientos de años en el mar, encontré un mensaje tuyo que inundó mis pensamientos. Ese mensaje fue “lanzado” en 2010, cuando estábamos juntos. Y tal vez no lo hubiera visto jamás de no ser por el destino, que me guió a excavar un poco más en mi cajón de los recuerdos.
.
“Te quiero, mi Agus.” Recitaba ese breve mensaje tan sencillo, pero cargado de una historia, miles de anécdotas y un sentimiento tan grande como la sombra del Rey Arturo sobre Bretaña: el recuerdo de que alguna vez, alguien tan magnífico existió y alegró las almas de quienes pudieron compartir con él.
.
Así, los momentos que viví a tu lado fueron sin duda los mejores, una edad dorada que llenó mi espíritu con la misma fuerza con la que se vació en tu ausencia. Y sin embargo, aquí sigo, respirando con cada vez más cadencia, fortaleza y solidez. Sigo vivo, y tu recuerdo sigue alejándose.
.
Hoy, donde solo había cenizas y ruina, brotó una flor. Una flor pequeña, pero que volvió a embellecer las tierras y a llenarlas de la esperanza de que el jardín volverá a surgir, una flor en la que estoy dispuesto a dedicar tiempo, constancia y dedicación (suponiendo que dicha flor no desea morir y acepta mis cuidados, claro está).
.
Tal vez tu sombra siga, pero la luz, por pequeña que sea, siempre hace que las sombras se retraigan y desaparezcan; pues la flama de la vela más escueta es más poderosa que las tinieblas de la más profunda caverna, y así… La esperanza, por mínima e irreal que sea, es mejor que aferrarse a sueños no logrados, a guerras perdidas y a victorias pasadas.
.
Es un honor saber que si, logré liberarte de tu torre, como siempre intenté hacerlo, a pesar e que nunca logramos conseguir ese “vivieron felices para siempre” que tanto anhelamos, o al menos yo lo hice. Pero se que así como yo aprendí, tu también lo hiciste y ahora no será tan fácil que el dragón más fuerte te aprese y te haga sufrir. Al menos esa misión la cumplí.
.
Ahora, depende de nosotros. Yo en mi camino, tú en el tuyo; pero como alguna vez dijimos a cierta persona que intentó dañarnos: “No nos doblegaremos ante ti, y ante ningún otro.” Se fuerte, y se consciente de que mi aliento puede servirte de calor cuando todo falle, así como tu recuerdo me hará fuerte cuando el frío cale mis huesos. No estaremos juntos, pero hemos construido nuestras identidades en esta aventura, y por ello siempre te estaré agradecido.
.
Sin embargo, quiero resurgir. Quiero encontrarme a mi mismo y encontrar a alguien más, y por imposible que parezca que sea yo quien dice esto: hoy, después de poco más de tres años de lucha, amor, desamor, risa, llanto y la aventura más grande en la que me he embarcado, después de subir al paraíso y pelear en el Hades contra mis propios demonios….
.
Creo que estoy listo para dejarte ir, y buscar vida más allá de tu memoria.
.
–A.E.Bataz

Superando el Luto

En estos tiempos de luto para mis parientes, después de dos años que para mi mismo han sido de un extremo luto por haber perdido de manera irremediable a la que yo podía considerar (si no es que aun considero) “el amor de mi vida” y después de haber apoyado a muchos conocidos, parientes y amigos míos con diversas pérdidas y dolores emocionales, creo que he llegado a una conclusión sobre como es posible ayudar a alguien.
.
Sonará de a libro de auto-ayuda o a psicología humanista (porque si, he leído toneladas de libros de auto-ayuda y me identifico con el humanismo), pero pienso que las personas tienden a estar bien, a menos que algo pase y nos instale la idea de que esa no es una posibilidad (lo que se concoe como “estar fragmentado”). Ya sea la muerte de un ser querido, un complejo o un evento desafortunado de cualquier clase, puede “meternos” introyectos y demás formas de pensar no ideales para poder desenvolvernos bien (lo que en psicología cognitivo-conductual se conoce como “ideas irracionales”).
.
El problema para mi, es que todos intentamos dar un uso irracional a la razón; me explico, la razón sirve para resolver problemas racionales, no emocionales. Es como decirle a un alcohólico que beber le hace daño porque jode su hígado y eventualmente se morirá. El adicto dirá que es verdad (pues todos se lo han dicho mil veces en el pasado y sabe que es verdad), que pronto aprenderá y cambiará… el cambio dura tres días y después descorcha la primer botella que encuentra.
.
Asimismo, creo que las personas podemos ser adictas a los sentimientos, por más que ello sea auto-destructivo. Por ejemplo, en mi experiencia, me pasé casi tres años repitiendome el sufrimiento y el dolor por no tener a esa persona especial a mi lado, rodeado de todas las típicas “idioteces adolescentes” que se piensan al perder el amor: “nunca volveré a amar”, “nunca seré feliz”, “fue mi culpa y soy un imbecil por haberla perdido”, cosas así.
.
El punto es que yo había escuchado (e incluso aconsejado con) las típicas frases: “hay muchos peces en el mar”, “debes ser fuerte”, “échale ganas”, “¡no mames, ni que estuviera tan buena!”, y demás frases “racionales” que en teoría deberían bastar para aplacar el dolor. No bastan. Lo emocional se trata con técnicas emocionales, y lo racional con técnicas racionales (por ejemplo, yo no tacho de inefectiva ninguna doctrina psicológica, pero creo que cada una tiene un crédito y un “campo de acción”).
.
Es triste, pero yo creo que estamos solos en ese mundo de dolor en el que nos sumergimos. Claro, es bueno sentirse apoyado y saber que puedes ser escuchado por tus hombres o mujeres de confianza, pero a fin de cuentas, ningún consejo, apoyo ni terapia serán tan fuertes como tu voluntad de seguir o no con el dolor. Yo creo que las crisis construyen, y cada barrera es un aprendizaje.Sin embargo, yo si tengo este pensamiento “darwinista” de selección natural, y creo que no todos son aptos para superar. Yo creo que en cada crisis, te hundes o resurges más fuerte, y si eres indigno de superarte, el mundo te mantendrá gimiendo de pesar por el resto de tus días, hasta que te decidas a luchar contra tus demonios y vencerlos para una mayor felicidad, o al menos, equilibrio.
.
Por ello, yo creo que como amigo, psicólogo o simplemente como persona a la que una persona triste acude, no debes aconsejar, regañar ni “apapachar”, sino simplemente escuchar y escuchar. Obvio, dar tu opinión (por más contradictoria a lo que sienta o quiera sentir tu amigo), pero sin querer imponerla ni tratar al otro como un tonto que no sabe. La persona que más sabe sobre los problemas de un hombre, es el hombre que tiene los problemas. Sin embargo, la magia de acompañar a alguien es tan grande, que con solo eso, una persona puede aprender por si misma (el famoso “insight”) lo que debe o no hacer.Ya de ahí, si decide enfrentar a sus dragones internos y conquistar el reino de su propia libertad, es material para otra historia.
.
Lo importante, como “complemento” de tu propia búsqueda de una luz en tiempos de oscuridad, es no descuidar tu salud integral ni a los tuyos (hay veces que apoyando a tus amigos, encuentras esa esperanza que tanto tiempo te eludió). Si quieres meditar, medita. Si quieres ver películas tontas que te hagan reír, velas. Haz lo que te llene un poco más, y evita lo que ponga “limón en la herida”, pues aunque es muy fácil recordarse a uno mismo sus defectos, es mejor sentir el dolor, saborear el dolor y dejar ir el dolor…
.
Puede que llores mil años y otros mil te quieras quedar “echo bolita” en tu cuarto sin salir. Mientras no arruines la vida de otros directamente, hazlo (por ejemplo: si no tienes a nadie que dependa directamente de ti, y no te expongas a ningún riesgo quedando en estado de “hibernación”). Pero ten en mente que por más choteado que suene, mañana será otro día. Pero no hay una señal divina, ni un héroe que te rescate. ¡Tu eres tu propio salvador!
.
Y si quieres superarte, haces lo necesario y te superas. Te puedes apoyar de los tuyos (nada más hermoso que poder llorar tus penas en compañía de alguien que te entienda, o al menos te apoye), pero a fin de cuentas, en el campo de batalla llamado “mundo real”, eres tu contra tus miedos, y cuando pierdas el miedo, ganarás la libertad. Y por más que pienses que se te sale el corazón por cualquier cosa triste que te haya pasado, sobrevivirás. Te lo prometo, sobrevivirás.

Lo único que necesitamos

.
En este gran mundo, seguro hay 1 000 000 de mujeres bonitas y buenas
.
De todo ese millón, seguro hay 100 000 mujeres inteligentes, que valen la pena
.
De esas 100 000, seguro hay 10 000 mujeres cariñosas, lindas y románticas
.
De esas 10 000, seguro hay 1 000 mujeres que quieran una relación seria y honesta
.
De esas 1000, seguro hay 100 mujeres que te van a querer
.
De esas 100, seguro hay 10 mujeres que tú vas a querer
.
De esas 10, seguro hay 1 mujer con la que vivirás feliz para siempre
.
Y al final de la historia, 1 es lo único que necesitamos.
.
.

Cuando el orgullo mata al amor

Hubo un tiempo en que sonreías cuando te decía que me gustabas. Cada ‘te quiero’ se correspondía con una sonrisa y un ‘te quiero’ más. No te tenía, y era feliz. Cuando estábamos juntos, yo estaba en el paraíso. ¿Cómo pude arruinar esos momentos tan hermosos, sólo con mi jodido orgullo?
.
Si el Diablo existiera, le hubiera dado hace tiempo mi alma para volver a ese momento y decirte que si… O para haberte sabido reconquistar antes de perderte… O para nunca haberte dejado ir cuando estabas a mi lado… O para haberte enamorado al mismo tiempo que tu lo hiciste conmigo… O para buscarte y ganarme tu corazón desde incluso antes de haberte conocido….
.
Pero no hay fuerza superior, ni divina ni infernal. Y no importa cuanto tiempo rece ni a quien lo haga, no hay nadie que escuche y yo sigo despertando, un día a la vez, en esta realidad a la que yo mismo nos confiné al usar mi estúpida dignidad en el único momento en que no debí. Mi cuerpo es muy terco para romperse y caer, eso lo ha demostrado varias veces. Mi alma espíritu está atrapado y no tiene ni ganas ni incentivo para salir.
.
Lo único que me queda son fotos de.momentos tan felices que ya ni recordaría, de no tener esas imágenes, que siempre me recuerdan que una vez, yo tuve lo único que he deseado en toda mi vida. Recuerdos de que estuve en el paraíso, y el paraíso eras tu, y te perdí por un error que todos aclaman y me dicen que fue un acierto….
.
Pero yo se que ese error me costó todo mi futuro y que ahora sólo tengo un corazón roto, un amor pisoteado y este rencor contra mi mismo que hace que me repugne mirarme al espejo; pues yo se que del otro lado del cristal, esta el único responsable de que te fueras para no volver. Se que del otro lado del cristal esta el demonio lleno de orgullo que te separó de mi…. El demonio a quien nunca perdonare ni dejaré de odiar.
.
Y tu, no se donde estes, y se bien que no leeras esto, pero te amo y siempre lo haré. Tu has sido el único propósito, sueño y motivo de.ser genuinamente feliz que he tenido. Y es por ello que dedicaré a tu memoria todas las cosas que pueda lograr. Te diría que te dedicaré mi felicidad, pero eso sería como si un mendigo te dedicara todo su oro… Como si el desierto te diera toda su lluvia, o como si este pobre estúpido que te perdió, te dedicara sus esperanzas hacia la vida.
.
Te amo, y espero algún día, alguno de nosotros dos pueda perdonarme. Se que seras feliz y me olvidarás, pero sabe que mientras yo viva, nuestro amor siempre estará vivo en ese lugar, debajo de la.luna y plagado de flores, dragones y finales felices, al que solíamos ir cada que nos tomábamos la.mano. Te amo, mi damisela. Te amo, Vanessa.
.
–Agustín E. Bataz
.
.

Desperté y dije: “quiero un blog”

Hola, mi nombre es Agustin E. Bataz y creé un blog. Seguramente en momentos quedará abandonado, y es que hay siempre cosas por hacer, pero me gusta desahogar mis dudas, penas y hacer borradores de escritos futuros en algún lugar donde la gente pueda opinar, y ese lugar es aquí.
.
Entre mis proyectos figuran la creación de 3 novelas: una épica (dragones, castillos medievales y todo incluido), una policiaca basada en un caso real al que mi familia muy recientemente se enfrentó, y una especie de recopilación de poemas (principalmente de amor), cuentos (principalmente de miedo) y otros pensamientos.
.
Aquí subiré pensamientos mios, poemas, narraciones y borradores para cualquiera de los 3 libros, ya sea bajo el seudónimo “Sähkil Valysse” o como “Agustin E. Bataz”, aquí estaré, siempre expresando lo que es necesario para una buena salud mental.
.
.